Ayer vi una entrevista en televisión a una reconocida actriz española en la que a la pregunta sobre si era o no feliz, ella contestaba que había tenido momentos muy felices en su vida pero de forma puntual.
No se porque me puse a pensar en esa afirmación y me di cuenta que en la vida todo cuesta muchísimo, cuesta ser estudiante y aprobar, cuesta conseguir un trabajo y mantenerlo, cuesta promocionarse laboralmente y que no te pisen el cuello, cuesta mantener la familia unida y que todos vayan a una.
Por todas esas cosas que tanto cuestan, nos esforzamos cada día, luchamos, madrugamos, estudiamos, trabajamos...
Si nos esforzamos tanto por conseguir todo esto ¿Por qué no nos esforzamos en mantener la felicidad? ¿Por qué no dedicamos algo de nuestra lucha diaria a intentar ser más felices?
Mantener la felicidad es uno de los retos más difíciles de nuestra vida, intentar no darle tanta importancia a las cosas, perdonar más, ser más tolerantes y reconocer más a menudo nuestros errores nos puede ayudar a evitar que nuestra vida se vaya detrás de un reto profesional, familiar o económico y cuando nos hayamos dado cuenta haber dejado la vida en el intento.
Propongo desde aquí dedicar unos minutos al día a la difícil labor de intentar ser cada día un poquito más feliz .
SILVIA.
1 comentario:
Bien dicho, si señor totalmente deacuerdo, otro gallo nos cantaría si así fuese.
Publicar un comentario